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Vivienda

La venta de un piso alquilado

Equipa Uniplaces

Cuándo se hace un contrato de alquiler, los arrendadores y arrendatarios establecen una relación contractual que implica ciertos derechos y obligaciones. Por eso, es importante que como propietario conozca todas sus obligaciones y derechos en el alquiler para que en determinadas situaciones sepa todas las normativa que regulan el alquiler de viviendas.

Primero que todo, el propietario debe informar siempre al arrendatario sus intenciones de venta de la vivienda. Aunque el mismo no puede oponerse a la venta, legalmente posee derechos que deben honrarse. A menos que el arrendatario haya claramente renunciado en el contrato de alquiler a la posibilidad de comprar el piso, el no comunicar la venta del mismo se traduce a la violación del derecho de adquisición preferente del inquilino. El mismo dispone de treinta días para igualar la oferta y comprar la vivienda comenzando desde el día en que se le notificó la situación. Pasado este plazo, el derecho de tanteo extingue totalmente.

Por otro lado, el propietario no puede echar del inmueble al inquilino con finalidad de venta de la propiedad. Es menester esclarecer que la expresión “necesito vender la propiedad” no disuelve contrato alguno. Ahora bien, existen tres regulaciones fundamentales de la cláusula de necesidad:

1. No a terceros. Vender o alquilar a terceros no es una auténtica necesidad de ocupar el piso.
2. Solo en aniversarios. Anualmente, en la conmemoración de un año más de un contrato de alquiler, solo si el arrendamiento está sujeto a prórroga forzosa.
3. Conversión oficial de vivienda habitual. O sea, que el casero urja la vivienda para sí mismo o para algún familiar.

¿Antes o después de junio 2013?
Todo contrato de alquiler firmado antes de junio de 2013 obliga al nuevo propietario a esperar los cinco años de duración del contrato para poder despachar al inquilino. Mientras tanto, para los contratos firmados del 5 de junio de 2013 en adelante existen dos vertientes:
1. Contrato de alquiler inscrito en el Registro de la Propiedad: arrendatario tiene luz verde para permanecer en el piso hasta el final del contrato.
2. Contrato de alquiler no inscrito en el registro de la Propiedad: arrendatario tiene tres meses para desalojar la vivienda.

Penalidades
Las secuelas jurídicas por abandonar un contrato de alquiler antes del tiempo pactado son muy variadas y la penalización por incumplimeitno de contrato está provista por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) siempre y cuando hayan transcurrido tres años. Si el lapso es menor, los tribunales dictarán la sentencia. Entre las posibles sentencias se destaca la envuelta en 423/12 de 5 de julio, en donde la Audiencia Provincial del Barcelona comunica que “el desistimiento del arrendatario previo al cumplimiento del plazo contractual no está permitido y de verificarse debe pagar toda la renta del periodo que reste por cumplir”.

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